La Agencia Tributaria contempla una serie de deducciones en el IRPF dirigidas a quienes hayan ejecutado mejoras de eficiencia energética en su vivienda habitual. El beneficio fiscal puede alcanzar los 9.000 euros, en función del tipo de obra y del ahorro energético certificado.

Entre las actuaciones que dan acceso a estas deducciones se encuentran la mejora del aislamiento térmico, la instalación de ventanas de alta eficiencia, la sustitución de calderas por sistemas más eficientes (como bombas de calor o energías renovables) y la instalación de placas solares.

La deducción se estructura en tres tramos:

  • Del 20 %: Aplica a obras que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración, con un límite de deducción de 1.000 euros.
  • Del 40 %: Está destinado a mejoras que reduzcan el consumo de energía no renovable, con un techo de 3.000 euros. El máximo
  • Del 60 %: Hasta 9.000 euros, corresponde a obras de rehabilitación energética integral del edificio.

Cómo incluirlo en la declaración

El contribuyente debe acceder al apartado Deducciones generales de la cuota dentro de su borrador del IRPF y localizar la sección específica de «obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas». El plazo para presentar la declaración finaliza el 30 de junio.

Para aplicar la deducción es necesario disponer del certificado energético antes y después de la obra, emitido por un técnico habilitado.

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