La donación de una vivienda hacia un hijo es algo que hay que estudiar detenidamente para conocer sus ventajas e inconvenientes antes de llevarla a cabo. Los impuestos de sucesiones pueden hacernos pensar que es mejor donar en vida para evitar algunos de ellos, así que vamos a hacer un repaso.

En nuestro país, los bienes inmuebles son prácticamente lo más valioso que poseemos (de manera material, claro), y debemos cuidarlo bien. Poder realizar una donación a un hijo es un colchón de estabilidad perfecto para los años futuros. Si te pones en contacto con nosotros, te podremos ayudar en todo el trámite.

Los aspectos más importantes de la donación de una vivienda a los hijos

Hay que tener en cuenta el número de hijos

Lo primero que debemos entender es que no es lo mismo una donación de una vivienda a un solo hijo que a varios. Al considerarse como un regalo, sin compensación por la otra parte, no debe perjudicar a los derechos del resto de herederos forzosos.

Esto significa que, si hay varios hijos, uno de ellos no podrá recibir como donación más de lo que le corresponde por herencia. Con las leyes actuales en la mano, los descendientes directos tienen derecho a recibir, por lo menos, un tercio de los bienes de sus padres. Este se reparte de manera equitativa entre todos, mientras otro tercio denominado “de mejora” puede dividirse entre ellos como prefiramos.

El traspaso ante notario

Es importante que el donante aportea ante notario las escrituras de la vivienda, una nota simple del Registro de la Propiedad y el último recibo del IBI. Este será el primer paso para realizar una donación a un hijo, ya que el notario podrá certificar que el donante es propietario del inmueble, que está al día en sus obligaciones tributarias y el estado de las cargas de la vivienda.

En este proceso deben comparecer tanto el donante como el donatario (o los representantes de ambos). Una vez firmada la donación de la vivienda, y habiendo pagado los impuestos correspondientes, el hijo podrá acudir al Registro de la Propiedad para inscribir el inmueble a su nombre.

Los impuestos involucrados

Como decimos, hay diferentes impuestos dentro de una donación, tanto por parte de los padres como del hijo. Si el donante ha conseguido una ganancia patrimonial (porque el valor de la vivienda sea mayor a la que se adquirió), debe integrarse en la base del IRPF y tributar entre el 19% y el 23%.

El que recibe la donación tendrá que hacer frente al Impuesto de Donaciones, diferente en cada una de las comunidades autónomas. El hijo que recibe la vivienda también se hará cargo de la plusvalía municipal, que se abonará en el Ayuntamiento en el que esté situado el inmueble. Ambos pagos deben hacerse en menos de 30 días hábiles tras la firma en notaría.

¿Merece la pena la donación de una vivienda a un hijo?

En general, y como en todos estos casos, depende mucho de cada situación. En una transmisión mortis causa, por ejemplo, no se tributa el IRPF de la plusvalía generada al pasar la vivienda de padres a hijos. Pero también debemos tener en cuenta el lugar donde se encuentra el inmueble para conocer los impuestos municipales y autonómicos de la zona.

Lo que sí debemos advertir es que la donación de una vivienda en vida debe realizarse con la verdadera voluntad de donar. Si se trata de traspasar el inmueble a un hijo con motivos fiscales o para eludir cargas futuras, lo desaconsejamos firmemente. Por un lado, los inconvenientes terminarán superando las ventajas que hayas podido obtener; además de poder ser un acto constitutivo de delito por alzamiento de bienes o insolvencia punible.

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